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Escrito por jmayans

Diésel, gasolina o eléctrico: ni tan «eco» ni tan contaminantes como pensamos.

Diversos estudios demuestran que los diésel modernos pueden ser igual o menos contaminantes que los gasolina, y que los vehículos eléctricos no son «cero emisiones»

Parece que se trata de un camino sin retorno. El coche eléctrico está en todas las quinielas a la hora de apostar por el transporte del futuro. Sin embargo, ni el coche eléctrico es tan «ecológico» ni el diésel es tan nocivo como podríamos inicialmente pensar. Además, para que el coche eléctrico sea una alternativa real, todavía es necesario un avance importante tanto en infraestructuras como en la propia concienciación ciudadana.

Por poner un ejemplo, un estudio elaborado el año pasado por la empresa de renting Alphabet señala que el vehículo eléctrico entusiasma al 82% de los conductores españoles, que lo consideran la opción más sostenible de movilidad urbana. También es clara la apuesta de muchas administraciones locales por este tipo de vehículos, en detrimento de los coches de combustión.

Si estas buenas intenciones las comparamos con las cifras reales, las matriculaciones de vehículos híbridos y eléctricos (turismos, cuadriciclos, vehículos comerciales e industriales y autobuses) se incrementaron en junio en un 65,5% con respecto al mismo mes del año anterior. Alcanzaron de este modo las 9.513 unidades en el mes.

En el primer semestre de 2018 las entregas de este tipo de vehículos registran un total de 43.794 unidades, lo que se supone un alza del 46,2% en comparación con los mismos meses del año pasado. Un aumento espectacular, pero no tanto si lo comparamos con el total de vehículos vendidos en España, ya que el porcentaje sobre el mercado total es del 5,1% de las ventas, y aumenta tan solo hasta el 6% en el segmento de turismos.

Según un estudio de la Asociación Española de Operadores de Productos Petrolíferos, las emisiones de NOx de los motores diésel se han reducido en un 90% en los últimos 20 años. Otro estudio, este de Anfac, revela que 100 vehículos actuales contaminan menos que uno de los años 70, y responsabiliza al 20% más antiguo del parque del 80% de la contaminación generada, lo que pone de manifiesto que resulta un error meter en el mismo saco un propulsor actual, bajo la normativa europea de emisiones Euro6, con uno de épocas anteriores.

Además, según un tercer estudio realizado en seis países publicado en Scientific Reports, los automóviles diésel modernos emiten menos contaminación en general que los automóviles que funcionan con gasolina, lo que contradice el enfoque de los actuales reguladores medioambientales. Es la conclusión del trabajo realizado por el químico estadounidense Patrick Hayes, de la Université de Montréal. Según este investigador «el diesel tiene una mala reputación porque se puede ver la contaminación, pero en realidad la peor es la contaminación invisible que viene de los coches de gasolina».

El estudio, dirigido por investigadores de Suiza y Noruega con la ayuda de Hayes y colegas en Italia, Francia y Estados Unidos, examinó las emisiones de partículas (PM) emitidas por los tubos de escape de los automóviles.

La PM carbonosa está compuesta de carbono negro, aerosol orgánico primario (POA) y, especialmente, aerosol orgánico secundario (SOA), que se sabe que contiene elementos nocivos que pueden dañar el tejido pulmonar.

En los últimos años se ha requerido que los nuevos coches diésel en Europa y América del Norte estén equipados con filtros de partículas de diésel (DPF), con el objetivo de reducir significativamente las emisiones contaminantes. En el laboratorio (en el Instituto Paul Scherrer, en Suiza), «los automóviles de gasolina emitieron un promedio de 10 veces más carbono PM a 22 ° C y 62 veces más a -7 ° C en comparación con los coches diésel», señalan los investigadores. Dicho esto, el informe admite que es cierto que los coches diesel más viejos contaminan más que los automóviles de gasolina, y que los coches diesel en general emiten mucho más óxidos de nitrógeno, que causan humo y lluvia ácida.

«Se está produciendo una confusión creciente entre tecnologías, entre las ideas preconcebidas y la realidad», cree José María Terol, presidente de Mazda España. Terol lamenta que, pese a que los fabricantes han hecho sus deberes para reducir las emisiones contaminantes de sus motores, se haya extendido al mismo tiempo la creencia de que los híbridos y eléctricos son más limpios porque «no contaminan».

Por otra parte los expertos también critican que se asocie vehículo eléctrico a contaminación cero. Generar energía, salvo que sea mediante fuentes renovables, tiene un coste en términos de polución, aunque no se emitan contaminantes al impulsar el vehículo. «En Europa y EE.UU., la media de CO2 de un coche eléctrico es casi igual en términos de generación de electricidad, que un diésel», cree Nick Molden, CEO de «Emissions Analytics y Equa Index». Esto se debe a la utilización de centrales de carbón, petróleo y gas en el mix energético.

FUENTE: ABC

Adiós a la gasolina 95, el diésel y la 98: Una medida que cambiará las gasolineras.

El Ministerio de Industria, Comercio y Turismo ha anunciado la entrada en vigor, el próximo 12 de octubre, de la nueva normativa europea sobre el etiquetado para carburantes y vehículos. Dicha medida tiene como objetivo mejorar la información a los consumidores debido a la variedad de combustibles existentes y supondrá el adiós de la gasolina 95, el diésel y la 98.

Novedades en el etiquetado

Según la nueva normativa de etiquetado, los carburantes pasarán a identificarse con las siguientes siglas:

– Gasolinas: E5, E10 y E85

– Diésel: B7, B10 y XTL

– Combustibles gaseoso: H2 (hidrógeno), LPG (Gas Licuado de Petróleo), CNG (Gas Natural Comprimido) y LNG (Gas Natural Licuado)

¿Cómo deben ser las nuevas etiquetas?

Las diferentes etiquetas se distinguirán también por sus formas. Por eso, las circulares servirán para identificar la gasolina, las cuadradas para identificar el diésel y las que tendrán forma de romboidentificarán los combustibles gaseosos.

etiquetado-carburantesUE

La UNE-EN 16942 es un estándar de origen europeo, adoptado al catálogo español de normas, que da cumplimiento a la nueva legislación comunitaria. Esta regulación especifica las 13 etiquetas distintas para cada tipo de combustible, desde los derivados del petróleo hasta los biocombustibles, pasando por el gas natural, entre otros.

¿Dónde deben estar colocadas?

En este sentido, las nuevas etiquetas estarán situadas en las proximidades del tapón de llenado o de la tapa del depósito de los vehículos nuevos, en los manuales de usuario de estos automóviles, así como en los aparatos surtidores de las estaciones de servicio y en los concesionarios.

Cuando los clientes vayan a repostar y abran el tapón de llenado de combustible en su vehículo, un identificador común será visible tanto en el vehículo como en el aparato surtidor y el boquerel, brindando una guía sobre el carburante que es compatible con su vehículo.

¿Hay que ponerlas en todos los vehículos?

El nuevo etiquetado solo se incluirá en los vehículos que se matriculen a partir del 12 de octubre o que se vendan a partir de dicha fecha. El resto de vehículos en circulación, no tendrán que llevar a cabo ninguna acción.

FUENTE: LA NUEVA ESPAÑA.