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Las ventas de vehículos contaminantes se disparan al nivel más alto desde 2010

España está poniendo en circulación más vehículos contaminantes ahora que en cualquier otro momento desde hace casi una década. Pese a los grandes avances de los fabricantes por ensamblar coches cada vez más eficientes, los datos reflejan que el nuevo parque automovilístico es el que más emisiones de gases de efecto invernadero produce desde 2010, lo que supone un claro retroceso en la lucha contra el cambio climático y los ambiciosos objetivos de descarbonización que se ha marcado el Gobierno para la próxima década.

En enero y febrero se han matriculado más de 40.000 vehículos cada mes que emiten más de 120 gramos de dióxido de carbono (CO2) por kilómetro, un récord no visto en nueve años, según los datosregistrados por la Agencia Tributaria este martes.

Esto ha llevado a que el número de vehículos por debajo de ese umbral, exento de tributar por el impuesto de matriculaciones, haya descendido hasta el 58% del total. Este es el porcentaje más bajo de vehículos que no tienen que pagar el gravamen por baja contaminación desde 2012. Hace poco más de dos años la cuota de exentos (menos de 120 gr de CO2 por km) superó ampliamente el 70%, pero en 2018 cambió esa tendencia, que no para de empeorar.

¿Por qué aumentan las emisiones?

Los expertos apuntan a varias causas. Por un lado, está el aumento de venta de vehículos de gasolina en detrimento de los diésel, que se han hundido con fuerza y ya suponen menos del 30% de los nuevos automóviles matriculados. Los motores de gasóleo emiten menos CO2 que sus homólogos de gasolina, aunque tienen otros problemas como la emisión de óxidos nitrosos (NOx) que son altamente perjudiciales dentro de los núcleos urbanos por el daño que causan a la calidad del aire que se respira.

Sin embargo, hay otra razón que aunque pasa más desapercibida está siendo el principal motivo de este aumento de las emisiones: la sustitución de vehículos más pequeños por otros de mayor tamañoque requieren de mayor consumo y por consiguiente contaminan más. Los todoterrenos, también conocidos como SUV o crossovers son el segmento de automóviles que más crece en los últimos años.

El principal motivo de este aumento de la emisiones es la sustitución de vehículos más pequeños por otros de mayor tamaño y más contaminantes

De hecho, durante este inicio de 2019, los todoterrenos son la única clase de vehículos que crece, según los datos de Anfac. La gama del todoterreno pequeño creció más de un 20% en febrero, frente a caídas del 20% de los urbanos y utilitarios (los más pequeños pero también menos contaminantes). El vehículo compacto (familiar) retrocede más de un 15% en los dos últimos meses.

El alza de los modelos de gran tamaño es una tendencia entre los españoles actualmente, con un crecimiento ininterrumpido de ventas durante los últimos años, según las cifras publicadas por Aniacam. En este sentido se notan los esfuerzos de marketing realizado por marcas como Audi. La firma alemana patrocina a los grandes clubes de fútbol para que sus estrellas luzcan sus principales modelos SUV como elAudi Q7.

Entre los vehículos más vendidos en España en febrero, ha escalado hasta la primera posición un SUV: el Nissan Qashqai, destaca Anfac. Entre las diez primeras posiciones ya están en 2019 otros crossover como el Dacia Sandero o el Peugeot 3008, pese a ser sustancialmente más caros que otros utilitarios habituales entre los vehículos más vendidos en España como el Seat León o el Opel Corsa.

Está situación está generando que la Agencia Tributaria aumente sustancialmente en poco más de un año la recaudación por el impuesto de matriculaciones, ligado a las emisiones de CO2. En los dos primeros meses de este año ha ingresado más de 95 millones de euros con este gravamen por la matriculación total de 96.781 vehículos. Esto es un 33% más que los 71 millones recaudados en los dos primeros meses de 2018. Lo más significativo es que esos ingresos inferiores se consiguieron con la matriculación de más de 212.000 automóviles. La cuota media a ingresar por automóvil ha pasado de 336 euros a 492 euros (+46%).

Contra los objetivos de España

La coyuntura se da mientras el Gobierno de Pedro Sánchez anuncia un intensísimo esfuerzo de reducción de emisiones de CO2 para la próxima década. El Ministerio para la Transición Ecológica pretende que las emisiones totales desciendan un 38% en 2030 de las producidas en 2005. Una cuarta parte del total corresponde al sector del transporte, con lo que las nuevas matriculaciones van en sentido contrario a la meta que se pretende lograr.

Además, esta situación se produce en pleno debate entre el sector y los responsables públicos de cuál debe ser la fiscalidad que se aplique. En ese sentido, desde el Ministerio de Industria y con la participación del Ministerio para la Transición Ecológica se ha constituido una mesa con los principales actores del sector. En dicho proceso participativo, se ha desarrollado un Plan Estratégico de Apoyo Integral al Sector de la Automoción para el periodo 2019-2025.

Uno de los puntos críticos será la fiscalidad global del automóvil, que el anterior gobierno del PP ya quiso reformar y ahora continúa con esa pretensión el del PSOE. Todos los implicados están buscando que la fiscalidad tenga en cuento criterios ambientales y esté orientada el uso, lo que provocaría la eliminación del actual impuesto de matriculación y el impuesto de circulación al automóvil y abocaría a elevar más el gravamen de los carburantes. El horizonte no está despejado y el macrociclo electoral que está a punto de arrancar no permitirá cambios a corto plazo.

FUENTE: EL CONFIDENCIAL.

Moncloa y PSOE dudan sobre la subida del impuesto al diésel

Si bien durante la negociación del proyecto de Presupuestos Generales del Estado, ahora en la cuneta, se daba por hecho que esta iniciativa legislativa u otra incluirían la equiparación fiscal del diésel con la gasolina y, por tanto, la subida del gasóleo, Moncloa y el PSOE dudan sobre si está medida se incluirá entre sus apuestas de cara a las elecciones generales del próximo 28 de abril.

Así lo ha indicado José Luis Ábalos, secretario de Organización de los socialistas y ministro de Fomento, quien ha reconocido que todavía no está decidido si se abordará este alza tributaria en caso de ganar los comicios, defendida en infinidad de ocasiones por el Gobierno como parte de su estrategia para una fiscalidad más verde.

El Gobierno solo tiene un 1% de coches eléctricos, pese a su batalla contra el diésel

“En el programa electoral habrá bastantes medidas al respecto”, ha apuntado Ábalos y ha afirmado que el español no ha sido el gobierno europeo con medidas más duras respecto al diésel, al tiempo que ha precisado que España se podría arriesgar a “perder el tren de la economía verde”.

¿Adiós a más de 600 millones en ingresos?

La subida del diésel se paralizó por el rechazo parlamentario a los Presupuestos y el adelanto electoral… aunque también queda en el aire la intención de Moncloa de aplicarla en un futuro, si el PSOE repite en Moncloa. Según pudo saber elEconomista, si la medida no se recogía en el proyecto de Cuentas, iría en el anteproyecto de ley de cambio climático. Sin embargo, no se vislumbra su aplicación en ninguna parte del texto.

Y ello a pesar de que con la subida el Ejecutivo contaba con un incremento de la recaudación de más de 600 millones, al aumentar el precio del gasóleo en 3,8 céntimos por litro para los consumidores particulares. En su momento, el Ministerio de Hacienda indicó que el impacto sería de tres euros mensuales por consumidor medio, el que realiza unos 15.000 kilómetros anuales (unos 36 euros al año).

Se preveía que el gasóleo profesional estaría exento de la subida, pero no se aclaró cómo se evitaría que repercutiera en autónomos que dependieran del uso de este tipo de vehículos para su actividad.

Otro paso atrás

De quedar descartada la subida al diésel, sería el segundo paso atrás que da el Gobierno en este ámbito. Ya hace unas semanas, la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, confirmó que no se prohibirá la venta de vehículos de combustión (ni diésel ni gasolina) a partir de 2040, como estaba previsto.

Este cambio estaría en la línea de lo que quiere hacer la Comisión Europea, que apuesta por incentivar el desarrollo de la movilidad eléctrica que por la prohibición. El propio Miguel Arias Cañete, comisario del ramo, recordó además que medidas de tal calado tendrían que ser autorizadas por la Unión Europea previamente.

FUENTE:  EL ECONOMISTA.