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Escrito por Aesba2012

El Gobierno subirá el diésel con la Ley de Cambio Climático

Aunque el Gobierno no logre aprobar los Presupuestos Generales del Estado, la subida fiscal del diésel, para equipararlo con la gasolina, se aplicará igualmente, según indican a elEconomistafuentes cercanas al Ejecutivo.

La iniciativa para hacerlo sería la Ley de Cambio Climático, proyecto legislativo con el que el Gobierno quiere que a partir de 2040 no se puedan matricular nuevos coches diésel o de gasolina. Con todo, todavía se desconoce cómo se aplicarán las excepciones a la subida -que no afectará presuntamente a los profesionales cuya actividad dependa de un vehículo-, que permitiría al Ejecutivo ingresar unos 600 millones de euros más al año.

Estas fuentes también indican que se estudiarán fórmulas para permitir el aumento en 2019 de las entregas a cuenta para las autonomías, que quedarían en suspenso si hubiera prórroga presupuestaria. Se trata de 7.000 millones más que se habilitarían con un decreto ley, aunque hay dudas jurídicas al respecto. Sin embargo, la devolución del mes de IVA perdido por las regiones por el cambio del sistema contable ejecutado por Cristóbal Montoro en 2017 es un asunto más delicado. Al tratarse de una partida que no existe habría que crearla, y es muy posible que un decreto ley no permita habilitar los créditos por valor de 2.500 millones necesarios para solventar esta situación.

El Gobierno reconocen que la idea de adelantar elecciones viene dada por la dificultad de gobernar a base de decretos leyes hasta 2020.

De hecho, desde el Gobierno reconocen que la idea de adelantar elecciones, que en las últimas semanas ha sido reconocida incluso por el presidente del Ejecutivo, Pedro Sánchez, viene dada por la dificultad que conllevaría gobernar a base de decretos leyes hasta 2020.

En cualquier caso, la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, insistió ayer en que el Gobierno quiere aprobar Presupuestos y que los presentará en diciembre, aunque también reconoció que no ha habido cambios en los partidos con los que se está negociando.

FUENTE: EL ECONOMISTA.

Recargar un eléctrico en electrolinera cuesta el triple que repostar un diésel

  • El negocio de la recarga no es viable sin subvencionar la inversión en un 70%

 

Recargar un vehículo eléctrico con los cargadores que el Gobierno quiere instalar en las gasolineras cuesta el triple que repostar un vehículo de gasóleo para recorrer la misma distancia: viajar 100 kilómetros con un diésel exige desembolsar ocho euros -14 euros con un gasolina-, mientras que con un eléctrico cargado en una electrolinera el gasto se dispara a 24 euros para que el negocio sea viable y logre una rentabilidad del 6,5% anual. Al objeto de igualar el coste del diésel y de la recarga, la electrolinera debe tener reducciones de los costes eléctricos y laborales, además de recibir una subvención a la inversión inicial de casi el 70%, según un reciente informe de la Real Academia de Ingeniería supervisado por el propio secretario de Estado de Energía, José Domínguez, antes de ocupar el cargo.

Tal y como adelantó elEconomista, el borrador de la Ley de Cambio Climático y Transición Energética establece que todas gasolineras con ventas superiores a cinco millones de litros de carburante al año estarán obligadas a instalar un punto de recarga para vehículos eléctricos de 22 kW en un plazo máximo de 27 meses desde su aprobación. La medida afecta directamente a unas 1.200 estaciones de servicio, a las que se añadirán un número aún desconocido en función de su cuota de mercado.

El sector de las gasolineras considera que esos plazos “son absolutamente precipitados” y apunta los puntos de recarga ya instalados “no son en absoluto rentables”, porque no hay demanda.

Además de que no haya demanda -circulan unos 10.000 vehículos eléctricos puros por el país-, los cálculos del informe Propuestas para el fomento de la movilidad eléctrica, elaborado por el Observatorio Energía e Innovación de Endesa de la Real Academia de Ingeniería, indican que, a menos que haya muchas ayudas públicas, es imposible rentabilizar una electrolinera durante toda su vida útil.

Tarda entre una y dos horas

El documento analiza la viabilidad del negocio de recarga eléctrica para un cargador de 22 kW, el escogido por el Gobierno, que permite cargar dos vehículos simultáneamente en una o dos horas y empieza a ser relativamente habitual en los centros comerciales. Incluyendo el coste de todos los equipos y su instalación, la inversión ronda los 30.000 euros. En el mercado se barajan cifras que oscilan de los 20.000 a los 70.000 euros.

A esa inversión inicial en equipamiento, cuya vida útil va de siete a 10 años, hay que añadir los costes de explotación: energía eléctrica, mantenimiento, comunicaciones… El informe estima unos 4.500 euros anuales, de los que el consumo de luz suma unos 2.800 euros.

Con la instalación se puede abastecer una media de 10 vehículos diarios -cifra manejada por la normativa europea- que recargan unos 10 kWh, según datos reales. De acuerdo con ello, la electrolinera debe vender cada kWh a un precio de 1,21 euros para obtener una rentabilidad del 6,5%.

Para que la recarga sea tan barata como repostar diésel, la electrolinera debe tener tarifas eléctricas especiales

Ese coste, especifica el informe, resulta ser tres veces más elevado que su equivalente en gasóleo, de 0,4 euros por kWh, considerando que el litro de diésel cuesta 1,1 euros (ahora está en 1,35 euros). Introduciendo la distancia en los cálculos, el coste de recorrer 100 kilómetros con un vehículo de gasóleo que consuma siete litros exige desembolsar cerca de ocho euros, mientras que con el vehículo eléctrico recargado en la electrolinera, el desembolso se triplica hasta los 24 euros. Sería aún más elevado en un cargador con mayor potencia y mayor velocidad de carga.

Al final, para que la recarga sea tan barata como el repostaje de diésel, la electrolinera debe tener tarifas eléctricas especiales -quedar eximida del término de potencia-, trasladar a la Administración costes de personal -los asumirían los equipos municipales de alumbrado- y aún así tendría que cobrar una subvención del 67% del valor de la inversión inicial.

Si el coche eléctrico se carga con un punto doméstico -tarda de seis a ocho horas-, y con la tarifa eléctrica supervalle, el coste es 20 veces inferior que en la electrolinera, unos 0,012 euros por kilómetro.

FUENTE: EL ECONOMISTA.