AESBA

Diario de archivos octubre 3rd, 2019

El petróleo cae casi un 18% en dos semanas y el barril ya pierde todo lo ganado tras los ataques a Arabia Saudí

El barril de petróleo Brent, de referencia en Europa, pierde casi un 18% desde que las tensiones entre Arabia Saudí, EEUU e Irán llevasen al precio del crudo a rozar los 70 dólares por barril. Sin embargo, las tensiones se han ido apagando, los fundamentales económicos han seguido deteriorándose y la demanda de crudo se encuentra bajo amenaza. Todo ello ha contribuido a que el precio del ‘oro negro’ esté hoy luchando por mantener los 57 dólares por barril, niveles que se encuentran por debajo del precio que presentaba antes de los ataques a las instalaciones de Arabia Saudí. Ha sido un día turbulento para los mercados, con fuertes descensos de las bolsas, subidas para el oro y caídas para un petróleo arrastrado por los mercados y por un auge de las reservas de crudo mayor del esperado en EEUU. El miedo a que esos ataques desembocasen en un conflicto militar o a que sus efectos sobre la producción de crudo fuesen duraderos disparó el precio del crudo en pocos días. A pesar de los problemas de producción en Arabia Saudí tras el ataque con drones (supuestamente obra de los hutíes) sobre sus instalaciones, no se ha producido una caída intensa en los inventarios de petróleo de EEUU ni a nivel global. El efectivo ha sido temporal y menor del esperado. Los inventarios de crudo han subido en 3,1 millones de barriles hasta los 422 millones de barriles totales en EEUU. Hoy miércoles, la caída del precio del crudo es del 2,5% y el barril de Brent se mueve en los 57,3 dólares, casi un 18% por debajo de los niveles alcanzados a mediados de septiembre. Desde Commerzbank explican que «los precios del petróleo están encontrando prácticamente imposible salir de su posición defensiva porque los datos económicos débiles de Estados Unidos están alimentando las preocupaciones sobre la demanda. Además, el director de la Agencia Internacional de la Energía ha advertido nuevamente de que el pronóstico de la demanda podría revisarse a la baja».

FUENTE: EL ECONOMISTA.