AESBA

Diario de archivos octubre 5th, 2018

¿Qué está pasando con el petróleo? Del fin del ‘oro negro’ a superar los 85 dólares por barril

  • Los límites de EEUU y los problemas de Venezuela e Irán lo cambian todo
  • El petróleo acumula una subida de más del 20% en mes y medio
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Bomba de petróleo en Alberta (EEUU). Dreamstime

A principios de 2016, el petróleo llegó a perder los 30 dólares el barril. La irrupción en EEUU de la técnica del fracking (fracturación hidráulica) había cambiado la estructura de la oferta, ahora la OPEP contaba con un nuevo competidor cuya producción parecía no tener techo a medio plazo. El propio Banco Central Europeo auguró que el crudo no podría ir mucho más allá de los 60 dólares, un techo sostenido por los productores de EEUU, que se moverían al son de los incentivos del mercado y no de políticas ologipolísticas que practica la OPEP. Sin embargo, las limitaciones técnicas en EEUU, la falta de acuerdo para promover el fracking fuera de EEUU, las tensiones comerciales, el desplome de la producción en algunos países clave y una demanda sólida han devuelto al petróleo el sobrenombre de ‘oro negro’.

 

El petróleo de tipo Brent ha superado esta semana los 86 dólares por barril, máximos desde octubre de 2014. Y, contra todo pronóstico, han sido Rusia y Arabia Saudí (no el fracking de EEUU) los países que han prometido más petróleo para suavizar el rally del crudo, que ya se nota en los bolsillos de los consumidores. Las limitaciones logísticas en la industria petrolera de EEUU han frenado casi en seco las expectativas de crecimiento a medio plazo. Al final, el techo (aunque sea temporal) lo han encontrado los productores americanos mientras que el petróleo sigue superando cotas.

Estas limitaciones se pueden observar en la Cuenca Pérmica, una región que ya produce más del 30% (3,4 millones de barriles por día) de todo el petróleo de EEUU. El rápido crecimiento de la producción (unos 800.000 barriles más al año por día) ha colapsado los oleoductos, cuya capacidad es de alrededor de 3,6 millones de barriles. Por otro lado también existen problemas logísticos (amplitud y profundidad de las aguas) en los puertos más cercanos a esta región para exportar este tipo de petróleo. Todo ello está poniendo freno a la producción, sobre todo a las expectativas de bombeo a medio plazo.

Aunque existen alternativas a los oleoductos y al transporte/exportación del crudo en superpetroleros, estas son mucho más caras, lo que incrementa el precio final del crudo y de los productos refinados.

Estas barreras han provocado que las plataformas petroleras activas en EEUU hayan bajado en el último recuento en tres unidades hasta las 863, una caída que se produce en pleno ‘rally’ del petróleo, justo cuando más rentabilidad se le puede sacar a cada barril. Se prevé que la producción de crudo en EEUU ralentice su crecimiento, mientras que la demanda seguirá al alza.

Debacle en Venezuela

Otro de los factores que han roto los pronósticos del techo del crudo en los 60 dólares ha sido la debacle económica en Venezuela, que ha deteriorado la industria petrolera del país. Venezuela ha pasado de bombear 2,7 millones de barriles al día en 2015 a luchar por producir más de 1,2 millones de barriles, una retirada del mercado de 1,5 millones de barriles.

Las renovadas sanciones a Irán impuestas por EEUU suponen la expulsión del mercado de otros 500.000 barriles de crudo al día. Desde Teherán han asegurado que impedirán la marginación de petróleo en los mercados internacionales, pero en los últimos días se ha visto que hasta China ha reducido las compras de crudo made in Irán. National Iranian Oil Company (NIOC) ya se está viendo obligada a almacenar el crudo que no coloca en los mercados en buques, después de que las instalaciones terrestres ya estén completas. Todo esto ocurre a pesar de que las sanciones no entran en vigor hasta noviembre.

Además, las incertidumbres globales y las tensiones geopolíticas también pueden influir en el precio del crudo. La Reserva Federal de Nueva York descompone los factores que guían el precio del petróleo semana a semana, y en las últimas publicaciones muestran que el factor residual y la demanda son los que están impulsando el precio del petróleo. Mientras que la demanda es un factor sencillo de entender, el factor residual aglutina los componentes que no pueden ser explicados por la demanda y la oferta, como por ejemplo las tensiones geopolíticas que pueden generar unas expectativas de un petróleo más caro a futuro.

Por último y quizá el factor menos importante tiene que ver otra vez con el fracking, una técnica que en 2015 y 2016 ‘amenazó’ con expandirse por medio mundo, lo que incrementó las expectativas de futura sobreoferta de petróleo. Sin embargo, los reguladores medioambientales y el elevado coste para financiar estos proyectos han obstaculizado la expansión de esta técnica de extracción de crudo, que iba a permitir que países que no contaban con petróleo convencional pudiesen extraer shale oil(petróleo de esquisto) del subsuelo.

FUENTE: EL ECONOMISTA.