AESBA

Archivos mensuales de abril, 2018

Gasolineras del futuro, un surtidor de nuevos servicios

Las continuas innovaciones en el sector automovilístico y los cambios de gusto de las nuevas generaciones obligan a las gasolineras a reinventarse en los próximos años. La llegada del esperado coche autónomo, todavía en pruebas, puede suponer un cambio total en las estaciones de repostaje, teniendo estas que responder a las nuevas necesidades que van surgiendo. Así, según el informe publicado por la empresa de consultoría Oliver Wyman, se espera que durante la próxima década las gasolineras sufran una importante transición hacia lo digital.

Fuente: Oliver Wyman

El informe subraya la necesidad de que las gasolineras se adapten a las nuevas realidades que conllevará la era digital, donde se prevé que la figura del conductor quedará fuera a la hora de repostar. La comunicación será entre las propias gasolineras y los vehículos. En esta relación, ambos actores realizarán labores que irá desde la tradicional carga de combustible hasta la recogida de pedidos. En definitiva, está previsto que las estaciones de servicios en grandes centros logísticos de pedidos online.

Las nuevas tecnologías cambiarán por completo el modelo de negocio, siendo esta más personal y donde los datos cobrarán un especial protagonismo para realizar una oferta más personalizada a cada cliente.

Además, los cambios en los hábitos de consumo, con un aumento de los hogares que no disponen de un vehículo en propiedad, es otro de los motivos de esta reinvención. La demanda de gasolina se ha visto afectada por este hecho. En concreto, en una década, la demanda en España ha caído en casi 2.000 millones de toneladas, según datos d Cores, y se prevé que esa tendencia siga bajando.

Tal y como recoge el informe citado, el concepto de «gasolinera» podría quedar obsoleto frente a otro de terminología más adecuada como sería el de «estación de servicio». La finalidad de estos espacios deberá ser «proveer de soluciones de movilidad a los vehículos, con independencia de que se alimenten de combutibles fósiles, alternativo o de un fluido de electrones», apunta el director gerente de la Asociación Empresarial para el desarrollo e impulso del vehículo eléctrico (Aedive), Arturo Pérez de Lucía. Así, los servicios añadidos serán los que determinen la rentabilidad de la gasolinera del futuro. «El margen de beneficio de las estaciones de servicio por la venta de combustible es de apenas el 1% del precio final, mientras que la tienda y otros servicios añadidos reportan en torno al 35-40%», indica Pérez de Lucía.

Al respecto, el secretario general de la Asociación de Empresarios de Estaciones de Servicio (Aeescam), Víctor García Nebreda, añade que ya se están ofertando «una diversidad importante de servicios» que van «desde lavado de coches a tiendas que en algunos casos son verdaderos supermercados, pasando por lavanderías, pequeños talles o cafeterías y restaurantes». «Estamos abiertos a nuevos servicios, por ejemplo, ya hay un buen número de gasolineras que actúan como punto de recogida de compras por internet, mediante acuerdos con compañías de distribución», asegura. La propia Repsol ha rubricado acuerdos con Correos y Amazon para recoger envíos o compras por internet con consignas digitales en sus estaciones de servicio. A ello se une el acuerdo firmado el pasado julio por la petrolera y El Corte Inglés para incorporar supermercados «Supercor Stop & Go» a 3.500 estaciones de servicio. Actualmente, existen otras alianzas como la de Cepsa y Carrefour y el Grupo DIA ya está probando en Madrid tiendas bajo la marca «Shop» en las estaciones de BP.

Optimismo

Además, el vehículo eléctrico irá adquiriendo importancia en los próximos años y el cambio de tendencia podría impactar en el mapa actual de las estaciones de servicio. España superó a principios de año por primera vez las 10.000 matriculaciones de vehículo eléctricos e híbridos, según datos de Aedive, que calcula que este año puede cerrar con un acumulado de 30.000 coches eléctricos puros, híbridos y de autonomía extendendidos. A pesar de que algunos estudios, como uno publicado por Nissan hace dos años, predicen el fin de las gasolineras tradicionales, en Aedive siguen apostando por ellas. «Es cierto que la movilidad eléctrica trae consigo el despliegue adicional de infraestructuras de recarga o electrolineras dedicadas al vehículo eléctrico, al margen de las estaciones de servicio, pero éstas siguen manteniendo un valor importante estratégico por su ubicación ideal y porque ya tienen la capacidad para poder incorporar puntos de recarga de vehículos eléctricos. En el entorno urbano, las estaciones de servicio también juegan un papel crucial como puntos de referencia para que usuarios que vienen de otros emplazamientos puedan recargar y también para flotas estratégicas como el taxi o la última milla.», afirma Pérez de Lucía.

Los responsables de las gasolineras también descartan el fin de estos espacios. El secretario general de la Asociación de Empresarios de Estaciones de Servicio cree que con la actual red de gasolineras «con una perfecta ubicación, a la que los ciudadanos ya están acostumbrados a acudir y que además les ofrece otra serie de servicios asociados al coche y a sus propias necesidades, no es necesario crear otra distinta». No obstante, García Nebreda reconoce que son conscientes de que «la mayoría de recargas van a ser lentas o de carga medio rápida, por lo que se necesitarán horas del vehículo en el poste y se realizarán, aparte de en los domicilios de los propietarios de los vehículos, en hoteles o centros comerciales». « Lo que no parece coherente es situar postes de recarga en las calles», sentencia.

FUENTE: ABC

Si el precio del petróleo sigue subiendo, la OPEP puede encontrarse con serios problemas

Los precios del petróleo están cerca de niveles que podrían provocar ciertos problemas a la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y otros productores a medio plazo. Los mercados mundiales se ajustan (caen las inventarios) a la vez que una importante crisis de producción se cierne sobre Venezuela, explica el director de la Agencia Internacional de Energía (AIE). Esto puede desembocar en un incremento de los precios, que a corto plazo parecerá positivo, pero que a medio plazo puede reducir la demanda de crudo y estimular la producción en los países ajenos al cártel. En menos de un año, el barril de Brent ha pasado de los 44 dólares a los 72 en los que se mueve en la actualidad, un movimiento que la OPEP está celebrando hoy, pero que se le puede atragantar mañana.

“Hay que tener cuidado con lo que se desea”, ha asegurado el director ejecutivo de la AIE, Fatih Birol, en una entrevista con Bloomberg TV desde Berlín. La advertencia de Birol, que asesora a la mayoría de las principales economías en política energética, surge tras el alza del precio del petróleo, que han tocado máximos de tres años, a medida que recortes a la producción y la fuerza del consumo van reduciendo el superávit mundial.

En la actualidad, los precios del petróleo se están viendo impulsados por la escalada en las tensiones políticas de Oriente Medio y por el debacle de la producción en Venezuela, miembro de la OPEP, donde la economía continúa deteriorándose.

“Vemos un gran riesgo de una crisis de oferta en Venezuela, que ha sido un importante exportador de petróleo”, asegura Birol. “Un país que tiene enormes reservas, hoy está importando petróleo, lo cual es una muy mala noticia para el mercado petrolero, pero en especial para los ciudadanos de Venezuela”.

Menor demanda y más fuerza del shale

“Si los precios aumentan muy por encima de los niveles que tenemos ahora, podría haber consecuencias que posiblemente no sean las deseadas por algunos productores de petróleo, como un menor crecimiento de la demanda mundial de crudo”, asegura Birol.

Según muestran los economistas de Deutsche Bank y de la Reserva Federal de Nueva York, gran parte de la subida de precios del petróleo en los últimos meses se debe a una demanda más fuerte. Este renovado ímpetu por el consumo de petróleo se debe por una parte a la mejora del crecimiento económico a nivel global, pero también porque el crudo se ha mantenido a unos precios atractivos.

Es cierto que la demanda del oro negro es relativamente rígida, pero unos precios elevados pueden reducirla lo suficiente como para dar un susto a los países de la OPEP y sus aliados.

Por otro lado, unos precios más altos también podrían estimular la producción desde aguas profundas de México o Brasil, la de shale de Estados Unidos y de otros lugares, según ha señalado el experto.

Cuanto más altos son los precios del crudo entren en juego un mayor número de pozos de petróleo que durante la época del ‘petróleo barato’ han estado suspendidos por su falta de rentabilidad.

Desde la AIE creen que con unos precios más elevados “la producción estadounidense puede mostrar un crecimiento “explosivo” este año.

La clave en todo este asunto se puede resumir en la pregunta que lanza el diario qatarí The Gulf Times: “¿podrá la OPEP mantener unos precios relativamente altos y sostenibles sin estimular el crecimiento de la producción de shale en EEUU?”.

FUENTE: EL ECONOMISTA.